Nuestras vidas no son los
ríos que van a dar a la mar, que es el morir.
No:
Nuestras vidas son los ríos... que se cortan, que se paran.
Y donde antes había agua, ahora sólo un lecho
seco.
Declive abajo ruedan las palabras, cayendo sin que nadie las empuje. Y se paran, por fin, al verse escritas. /////// SAIZ DE MARCO