La gente llora en los
andenes, en los aeropuertos, en los tanatorios…
Lloran porque les duele tener
que seguir solos,
les duele caminar sin ése que
se ha ido.
Declive abajo ruedan las palabras, cayendo sin que nadie las empuje. Y se paran, por fin, al verse escritas. /////// SAIZ DE MARCO