En la clínica veterinaria un
hombre lloraba
Intentaba disimular, le daba
vergüenza llorar por un perro
Llora tranquilo –pensé
decirle-, si yo te contara…
Pero me callé
Declive abajo ruedan las palabras, cayendo sin que nadie las empuje. Y se paran, por fin, al verse escritas. /////// SAIZ DE MARCO