Sin
ojos para ver mi cuerpo exánime.
Sin
ojos para ver cómo se descarna, se deshuesa, se evapora, deja un residuo de
fosfato cálcico.
Sin
ojos para ver mis ya no ojos.
Declive abajo ruedan las palabras, cayendo sin que nadie las empuje. Y se paran, por fin, al verse escritas. /////// SAIZ DE MARCO