Declive abajo ruedan las palabras, cayendo sin que nadie las empuje. Y se paran, por fin, al verse escritas. /////// SAIZ DE MARCO

27.6.11

Tenemos un cerebro de andar por casa. Por nuestro largo, nuestro alto, nuestro ancho. Por nuestro antes, nuestro ahora, nuestro después. Por nuestra finitud. Por nuestra causalidad.

No tenemos un cerebro para andar por otras dimensiones, por lo infinito, por lo acausal, por el no-tiempo... No: sólo tenemos un cerebro de andar por casita.

Datos personales

Otros textos del autor pueden leerse en los libros "Este sol de la infancia" y "Miedo a no volar", publicados por editorial Acumán. El importe de cada uno es en torno a 8 euros, que se destinan íntegramente a fines benéficos y humanitarios. Puede verse más información en publicacionesacuman.blogspot.com.es