Muchas personas alojadas (sucesivamente o incluso a la vez) en el mismo cerebro. Encerradas por los mismos huesos de un único cráneo.
“Toda esa gente ahí dentro. Siempre en esa carcasa” -podría decirse-.
Tal vez a esa unicidad (no de personas sino de caja craneal), a esa mera mismidad compartida de envoltura ósea, se deba el yo en singular.
Declive abajo ruedan las palabras, cayendo sin que nadie las empuje. Y se paran, por fin, al verse escritas. /////// SAIZ DE MARCO
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- Otros textos del autor pueden leerse en los libros "Este sol de la infancia" y "Miedo a no volar", publicados por editorial Acumán. El importe de cada uno es en torno a 8 euros, que se destinan íntegramente a fines benéficos y humanitarios. Puede verse más información en publicacionesacuman.blogspot.com.es