Declive abajo ruedan las palabras, cayendo sin que nadie las empuje. Y se paran, por fin, al verse escritas. /////// SAIZ DE MARCO

25.9.09

Mi cuerpo es comestible. Mi sangre puede ser sorbida (por un mosquito, por un piojo...). Mi carne y mis vísceras pueden ser masticadas y digeridas (por un buitre, por una hiena...). Todo yo soy comestible.

Datos personales

Otros textos del autor pueden leerse en los libros "Este sol de la infancia" y "Miedo a no volar", publicados por editorial Acumán. El importe de cada uno es en torno a 8 euros, que se destinan íntegramente a fines benéficos y humanitarios. Puede verse más información en publicacionesacuman.blogspot.com.es