Declive abajo ruedan las palabras, cayendo sin que nadie las empuje. Y se paran, por fin, al verse escritas. /////// SAIZ DE MARCO

17.7.09

Fuera de la mente de quien lo sufre, el dolor no existe: no tiene entidad real.

El dolor no es sólido, ni líquido, ni gaseoso.

Sin embargo, para quien lo padece, ese dolor existe y es real. Más intensamente real que cualquier objeto físico.

Nuestro dolor (el que cada uno sufrimos) duele como si existiera.

Datos personales

Otros textos del autor pueden leerse en los libros "Este sol de la infancia" y "Miedo a no volar", publicados por editorial Acumán. El importe de cada uno es en torno a 8 euros, que se destinan íntegramente a fines benéficos y humanitarios. Puede verse más información en publicacionesacuman.blogspot.com.es