Declive abajo ruedan las palabras, cayendo sin que nadie las empuje. Y se paran, por fin, al verse escritas. /////// SAIZ DE MARCO

23.4.09

La alegría y la tristeza no se excluyen. No se repelen como el agua o el fuego, o como polos eléctricos del mismo signo. La alegría y la tristeza pueden atraerse, pueden juntarse. Por más que así lo digan algunos diccionarios, la alegría y la tristeza no son antónimos.

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Otros textos del autor pueden leerse en los libros "Este sol de la infancia" y "Miedo a no volar", publicados por editorial Acumán. El importe de cada uno es en torno a 8 euros, que se destinan íntegramente a fines benéficos y humanitarios. Puede verse más información en publicacionesacuman.blogspot.com.es